Opinión: El Turismo también necesita un plan Febrero 5, 2008
Posted by jaconca in Opinión.trackback
Hace unas semanas el dirigente de la patronal hotelera de Benidorm (HOSBEC), el señor Pere Joan Devesa, se quejaba del agravio comparativo que va a representar el AVE Madrid-Málaga al respecto de acercar a los ciudadanos de la capital española con los destinos turísticos de la Costa del Sol. Tenía razón, parte de razón, porque realmente la diferencia horaria sólo es de una hora y, estimamos desde el Bloc, que las dificultades con que nos encontramos de cara al sector turístico son mucho más importantes.
Porque si hablamos de trenes lo que sí es un drama es la construcción centralista de España que ha considerado prioritario, por ejemplo, la línea de AVE Madrid-Valladolid sobre la del corredor mediterráneo Algeciras-Port Bou que es un déficit estratégico incontestable sobre el cual desde Madrid PP-PSOE han mirado hacia otro lado, y los gobiernos de la Generalitat no han considerado pertinente reivindicar a pesar de lo caro que nos sale esto a los valencianos. Error histórico que tampoco la clase empresarial ha reivindicado con el ahínco que merece el problema.
Otra noticia preocupante que leíamos en las páginas de este periódico era el resultado de la campaña hotelera del 2007 en la capital de la Costa Blanca. Unas cifras discretas que contrastaban con el esfuerzo del sector por invertir en la modernización hotelera y ampliar la oferta.
Pero desgraciadamente la Administración pública no acompaña en el esfuerzo por invertir en reestructurar y modernizar el proyecto de ciudad que tienen. Modernizar a los ojos del PP no es otra cosa que dejar que esta ciudad navegue por la lógica empresarial de algunos promotores, crear nuevos barrios diseminados y tener la plaza del Ayuntamiento llena de los coches del equipo de gobierno, cuando nos instalan una pista de patinaje sobre hielo, ¡ah, no! que al final no era de hielo, como apuesta rotunda de ocio y turismo en una ciudad mediterránea.
No hace mucho tiempo que el Bloc de Alacant presentaba sus 15 prioridades para esta ciudad. Sobre todas las prioridades planeaba el eje común de la necesidad de acometer un plan estratégico para la ciudad. Un plan diseñado desde una auditoría de la situación de Alacant, que contara con la participación del entramado cívico y profesional, pensado en clave metropolitana, y que atendiera a la urgente necesidad de darle un golpe de timón a la planificación del futuro. La idea fue acogida con interés por diversos colectivos ciudadanos, pero quedó sin la más mínima observación por parte del gobierno municipal.
No basta sólo con el sol y playa para consolidar un turismo anual estable y de calidad. Hace falta un turismo urbano basado en ser una ciudad amable para el visitante, con patrimonio, con oferta cultural y un tejido vital y comercial sólido en el entramado urbano tradicional. Una ciudad abierta que se enorgullezca de enseñar nuestra cultura propia como manera de ser en este mundo global. Necesitamos una ciudad con vida que no obligue a huir a las generaciones más jóvenes de los barrios de la ciudad histórica ante la falta de opciones para encontrar una vivienda digna.
Necesitamos patrimonio para enseñar, recuperar ciudad. Se nos caerá la Fábrica de Tabacos, la Estación de Murcia, el Cine Ideal, la casa de Gabriel Miró, las torres de l’Horta antes que el gobierno de esta ciudad sea capaz de llegar a acuerdos con otras administraciones para rehabilitar y dotar de usos públicos el patrimonio arquitectónico que nos queda.
Cómo vamos a luchar por tener turismo de negocios si llevamos años embarrancados en el tema del centro de congresos, o sin conseguir que el Gobierno central se plantee la necesidad de acometer con vigor presupuestario el soterramiento de las vías para poner en marcha un río verde, permeable con equipamiento público, en una operación urbanística de calado que ayude a transformar la ciudad en positivo sin tener que aumentar radicalmente la edificación en unos barrios densamente poblados.
Ahora, cuando el discurso del “enfant terrible” de Valenzuela ha hecho destapar la caja de los truenos de Pandora, nos encontramos con que Camps, Ripoll, Alperi y tutti quanti tienen un plan para las olvidadas comarcas alicantinas. Estaríamos de enhorabuena si no sonara casi todo a lo de siempre. A electoralismo, a discurso hueco, a promesa incumplida, a cartón piedra. A humo.
Y mientras, las ocasiones perdidas y las promesas incumplidas. Ya nadie se acuerda de dónde está el pabellón pluridisciplinar de 10.000 espectadores donde iba a jugar la selección española el Eurobasket. Se ha perdido para la candidatura de Madrid 2016 la posición en fútbol o en vela que teníamos en la anterior candidatura olímpica de Madrid. Ya no se fía nadie de las promesas de nuestros gobernantes. Sólo tenemos la Volvo Ocean’s Rave, y las competiciones de lanchas que tanto gustan a nuestro alcalde.
Algunos acallaran sus conciencias diciendo que nos roban, que nos tienen manía, pero de nada nos servirán los lamentos sino asumimos que en estos momentos somos una ciudad incapaz de vender una escoba. Perdemos posiciones día a día, somos incapaces de generar consensos y ambiciones colectivas, tenemos una ordenación urbanística de la ciudad pendiente desde hace años mientras los PAIs hacen y deshacen a su antojo esta maltratada ciudad. Pero que nadie piense que con estas palabras caemos en el fatalismo. Bien al contrario la gente que queremos esta ciudad seguimos reivindicando una vez más a nuestros gobernantes un cambio en la forma y en el fondo de llevar la nave ciudadana, y continuamos proponiendo soluciones a los grandes problemas ante los que de nada sirve tirar balones fuera.
Antoni Arques Campos es miembro de la ejecutiva local del Bloc-Verds.
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